Una sola plataforma para operar todo el despacho: lee documentos, redacta, coteja riesgos y deja trazabilidad. La revisión y la firma siempre son del abogado.
Así trabaja el motor: lee un certificado, extrae los datos y los compara contra la escritura. Pruébalo.
Los seis módulos hacen parte de este desarrollo. Toca cada uno para ver qué recibe y qué entrega.
Tradición, gravámenes y linderos. Borrador y matriz de riesgos en minutos.
Minutas, verificación jurídica y coordinación notarial hasta el registro.
Diagnóstico, ruta sucesoral y adjudicación de inmuebles.
Patrimonio de familia y afectaciones, con las cláusulas necesarias.
Carga de documentos self-service por el cliente, sin saturar WhatsApp.
Firma del abogado integrada y envío a notaría o cliente final.
Una vez operando el despacho, se suma la capa de IA comercial: captar y convertir clientes de forma automática.
Con el anticipo del 50% se inicia el desarrollo. El plazo corre desde la entrega de tus insumos: 2–3 casos cerrados y el marco legal de referencia.